Renovación
Es un estado de las ideas, una apertura de la mente para emprender cambios. La renovación es inminente en todos los organismos. Se considera la ciudad como un ente en permanente cambio. La renovación es una apertura crítica de esas realidades ineludibles que hace que todo cambie. Con los cambios en las ciudades se espera una actitud reflexiva hacia la renovación: una cualidad para hacer una ciudad más adaptable y amable.
La competitividad de una ciudad radica en la vitalidad de poder re-inventarse a sí misma y atraer los mejores recursos hacia ella. Las renovaciones pretenden hacer ciudades más habitables.
Se incrementan los niveles de calidad de vida: se mejora el paisaje de la ciudad, se cuidan las áreas verdes, el alumbrado público, los pavimentos de las aceras; se planifican aparcamientos estratégicos y se mejora el flujo vehicular y el transporte colectivo.
Transformación
Es un estado físico que tiene que ver con lo concreto, el cambio físico de la forma de la ciudad, el cambio de la calidad del espacio para estar en sincronía con los cambios de la renovación.
La forma de la ciudad cambia. Se promueven cambios para evitar la pérdida del territorio agrícola excepcional y acciones para el saneamiento de arroyos, ríos y cañadas.
Se promueven cambios en la forma de aproximarse a la calidad de los servicios infraestructurales básicos: para ello es necesario compactar la ciudad y aumentar la densidad.
Se promueve el uso estratégico e inteligente del territorio.
Se promueve la cultura de la planificación, el rescate del PLAN como herramienta de la transformación del territorio.
Como dice Jaime Lerner, el visionario ex-alcalde de Curitiba, Brasil: La Ciudad no es el problema: es la solución.